El raro soy yo. Daniel Valles.

Queer

Queer

Si busca la palabra “queer” en un diccionario de inglés, la definición más generalizada que encontrará es la de “raro”. Los seguidores de la teoría “queer”,  son aquellos que, en su lucha contra el género, se declaran transexuales y pansexuales ante el mundo. Desea saber más de esto, puede ir a: http://inmagazine.es/teoria-queer/ Pero resulta que el raro soy yo. Soy raro porque me he declarado abiertamente heterosexual. Soy raro porque no voy a antros. Porque no ando con distintas mujeres. Porque no asisto a salas de masaje. Porque no hablo diciendo malas razones. No veo películas pornográficas. Soy “moralino” y conservador, anticuado, porque apoyo el matrimonio entre personas de diferente sexo. Porque creo que las personas homosexuales pueden tener la protección de la ley por una figura legal-diferente al matrimonio-que les de todos los derechos que la Constitución Mexicana otorga a todas las personas que nacen en México o como establezca la misma. Porque he propuesto crear una figura para ése tipo de uniones; el “Matrihomonio”.

Soy raro porque no me refiero al sexo de las personas como “género”. Sé y me enseñaron en la escuela que las personas tenemos un sexo y las cosas tienen género. Se denominan con sustantivos. Y los humanos en conjunto pertenecemos al género humano.  Soy raro porque distingo entre el amor como un sentimiento y el coito o cópula como algo diferente. Que no implica sentimiento alguno para tenerlas y puede ser sólo una función simplemente biológica. Como cuando la practican los perritos, las vacas, las mariposas, etc. Que no se aman. Así también las personas practican las relaciones sexuales sin tener que llegar a amar a la personas. Las tienen como una transacción de negocios, o con algún tipo de pago de por medio, o por lujuria o por gusto.

Soy raro porque afirmo que el amor, primero es una decisión de una persona. La que decide amar a otra y luego surge el sentimiento. El que no se acaba, sólo se enfría.  El amor no es un acto sexual. El coito, lo practican las personas porque siente atracción física y se le “disfraza” con la palabra amor, para suavizar la acción que muchas veces obedece al instinto. A la lujuria. Lo sé, lo digo y lo sostengo. Por ello soy raro.

Soy raro porque estoy en contra de la tranza y de la mordida. Porque no la Acepto o la ofrezco. Sé que ambas son una perversión y causan daño al país. A la gente. Lo hago saber al trancero y al “mordelón”. Les digo; ¡Avanza sin Tranza!

También soy raro porque no soy borracho, parrandero y jugador. Porque respeto a las mujeres y no las piropeo cuando pasan frente a mí en la calle. Porque de igual forma respeto a los que no son heterosexuales, como yo lo soy. También respeto a los negros y amarillos. A los evangélicos y católicos. A los musulmanes y mormones.

Soy raro porque cuando llego a un lugar saludo y digo buenos días y cuando me despido por las noches digo; buenas noches. Soy raro porque discipliné a mis hijos y les enseñé que en la libertad hay límites. Les dije que sean amables con la gente que es mayor que ellos. A todas las mujeres y a todos los hombres. A quienes “peinen” canas. Les enseñé que eso se llama respeto y se da a todas las personas por igual. Ah, les enseñé a no dejar hijos regados por ahí.

Soy raro porque no quise dar de cintarazos a mis hijos frente al director de la escuela donde asistían, sólo porque éste me pedía que lo hiciera ante una indisciplina de uno de ellos. Lástima de tipo que se decía “experto” en educación. No duró mucho tiempo en el colegio particular del que fue director.

Soy raro porque le explique al director que con mis hijos vivo de acuerdo a la premisa de reconocerles en público y disciplinarlos en privado. No enfrente del director de la escuela o de terceros.

Soy raro porque creo firmemente en DIOS y apoyo Los 10 Mandamientos. Porque digo que éstos no son 10 recomendaciones o sugerencias. Soy raro porque estoy en contra del aborto en todas sus formas y creo que es el asesinato de un ser humano. Porque al bebé no nato lo pongo por encima de los huevos de caguama, de pollitos o de cualquier animal. Porque afirmo que el bebé no nato no es una masa de tejido equiparable a la menstruación femenina que mes a mes se desecha. Ah, pero eso porque la ciencia de la fetología lo enseña así y apoya esto que creo y digo sobre el feto.

Soy raro porque hablo a favor de las mujeres, pero no por estar políticamente correcto, sino porque sé que el papel del hombre es protegerlas, nutrirlas y cuidarlas. Porque busco una oportunidad para que sus hijos se eduquen libres de drogas lúdicas y que sus hijas se embaracen en la adolescencia y aborten a sus hijos.

Soy raro porque refuerzo principios como la honestidad, la puntualidad, el decir la verdad, arrepentirse cuando se falla, pedir perdón y otorgarlo. Porque valoro las enseñanzas del cristianismo y no del comunismo o del socialismo con su nueva cara, el liberalismo humanista. Pues sí, no soy “queer”, pero soy bien raro porque hablo de frente cuando algo no me gusta o no estoy de acuerdo. Porque no me importa el no ser  políticamente correcto si me piden mi opinión. La que siempre la expreso con respeto.

Soy raro porque pienso que los animalitos, son animalitos y no creo en eso de que se comunican con “ciertas” personas y las nombran sus “voceras”. Sé que hay que cuidarlos y nunca hacerles daño. Pero sé que no son iguales a los seres humanos. Creo que dejaría de creer así, si un perrito o un chimpancé o un gorila inventaran un automóvil o un teléfono o construyan algún multifamiliar para que todos sus congéneres vivan allí.

Soy raro porque me gusta ir a las corridas de toros. Pero no al rastro a ver morir a los animales que ahí sacrifican. Porque no considero que sea lo mismo. Por eso y más que en otra entrega comentaré, resulta que no soy “queer”, pero el raro soy yo. Siendo así, El Meollo del Asunto.

Tuiter: @elmeoyodlasunto

Correo-e: elmeollodelasunto@gmail.com

Web: www.danielvallesperiodista.

 

 

Leave a Comment