Legarreta Supina. Por: Daniel Valles.

Andrea Legarreta

Andrea Legarreta

La señora Andrea Legarreta sigue equivocándose al tratar de salir del embrollo en el que se metió al leer un guión en materia económica preparado para ella y para su compañero Raúl Araiza. El que estaba plagado de estulticias y errores mayúsculos. Andrea fue víctima de los “memes”en las redes sociales más que Araiza. ¿Motivo? Lo desconozco. Porque los comentarios fueron tan desatinados de una como del otro. Sin embargo sobre ella fue la cargada de “memes”. Las feministas dirán que fue por discriminación, machismo y género. Mas nada qué ver. Andrea Legarreta se equivocó entonces y lo sigue haciendo. Sólo que cada vez que abre la boca lo hace de manera más estúpida.

“México está dolido”, declaró apenas ayer viernes 5 de febrero. Sí, pero por tanta estulticia en los comentarios como los que protagoniza “la Legarreta”. No por ella. Todas las mañanas y desde hace ya mucho no sólo dice, sino que hace todo tipo de frivolidades que rayan en la estulticia supina. Dando valor a lo que en realidad es un anti-valor.

Raúl araiza

Raúl Araiza.

Estamos ofendidos, pero por gente que como ella ocupan o están en un horario estelar de televisión, en una televisora estelar, ganando sueldos estelares y diciendo una bola de estulticias que no van acorde con lo que ganan. ¿Sólo que se le pague por eso mismo, pero tanto? Les pagan enormes cantidades de dinero por decir cosas que embrutecen y dañan, más que edifican. (Lo edificante del programa lo llevan algunos de los invitados que tienen a diario. Quienes deben aguantar ir a esos “circos” mediáticos para presentar sus trabajos o dar su opinión sobre temas importantes, siendo cuestionados o entrevistados por personas que lo único que saben es decir frases babosas, en doble sentido, albures y recomendar frivolidades sexuales o vanales).

Estamos ofendidos culturalmente. Sí. Porque una cara bonita, unas bonitas piernas y buenos senos-la señora es guapa- dejan sin empleo a gente que sí tiene algo importante que decir en esos horarios estelares y en esas televisoras estelares. Personas que no se dan la importancia de ser “celebridades”. Que no presumen de ser estrellas como lo hacen Legarreta y compañía. Algunas no son más ignorantes, porque no ganan más dinero. Dejan un muy mal ejemplo a cientos de jóvenes, hombres y  mujeres, que aspiran a tener lo que mujeres como la Legarreta tiene. Creen que tener belleza es todo lo que necesitan para tener éxito. Consideran que diciendo sandeces y leperadas como las dice Raúl Araiza y una pléyade de “entretenedores” que como él repiten entre ellos para poder acceder a las grandes bolsas y a los grandes contratos haciendo reír y entreteniendo vanalmente. Son los modernos cómicos de la carpa. Los que ya no hacen gala del albur y doble sentido como hizo el genio “Cantinflas”. Quien no ofendía y sí daba a entender más de lo que decía. Éstos son malos “carperos” en carpas no de lona, sino en pantallas planas. Tan planas como ellos.

Set de "Hoy"

Set de “Hoy”

Tenemos en la mayoría muy malos ejemplos. Que trasmiten el mensaje de que no hay que realizar la función de pensar, sólo repetir lo que dice el apuntador. Aunque esté mal. No importa. Usar una falda corta y hablar como si se supiera de lo que se habla y ya. Es el “arte” o forma del “bulverismo”. Inventado por C.S. Lewis, el escritor de “Narnia”. Fenómeno que se hace patente cuando una cultura, una sociedad deja de pensar colectivamente y recibe juicios y premisas e ideologías que son verdaderos paralogismos o tonterias. Los que acepta como correctos sin que se demuestre si son verdad. Sólo los acepta y ya. Los da por buenos. Estos programas de T.V. y éstas “celebridades” han generado el concepto cultural de que “pensar” es reprobable. Es decir, que todas aquellas personas que no ejerciten el cerebro son-aparentemente-las más inteligentes porque aceptan todo y con todo están de acuerdo. Es una desgracia. Es un gran error tanto de La Legarreta como de sus apologistas. Como Ciro Gómez Leyva. Un periodista con facha de ser una persona que piensa y últimamente defiende lo indefendible, pero con vehemencia.

Este es el nivel de cultura y de ejemplos que tenemos en México. Y los ejemplos que verdaderamente valen, los que aportan, los que pueden hacer que México se transforme, están algunos en el Canal 22. El que casi nadie ve, o en el olvido. Se encuentran en jóvenes estudiantes mexicanos que ganan olimpiadas mundiales de robótica, matemáticas y del conocimiento científico, de los que nadie se entera. Están conquistando mercados y haciendo aportaciones a la ciencia. Nos enteramos de ellos décadas después. Cuando en otros países donde los nacionalizaron los presuman Y eso sí nos causa coraje y nos da dolor. No lo que dice y hace Andrea Legarreta. Ella no tiene la culpa de cómo es todo esto, sino quien la hizo comadre. Ahí el Meollo del Asunto.

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