“Matrihomonio”. Por: Daniel Valles.

El Mazo de la Ley.

El Mazo de la Ley.

Nota del autor: hace casi un año (junio 6 2015), escribí sobre el tema del matrimonio entre homosexuales. Y antier, el presidente Peña Nieto lanza su iniciativa para que se legalice en el país, tal situación. La “justificación” siempre es el tema de “los derechos” jurídicos de tales personas. Como si antes, no los hubieran tenido. Ofrezco la pieza de nueva cuenta a que lo escrito anteriormente, ha cobrado no sólo actualidad y lo vaticinado se ha cumplido. Gracias. El autor.

De una manera soterrada, algunos diputados y diputadas en el congreso del estado de Chihuahua han estado preparando una reforma al código civil. La que esperan terminar e implementar antes de que el presente mes finalice. Aparentemente nadie se da cuenta lo que sucede. Pero están equivocados. Sí se sabe. Además, dentro del congreso hay diputados y diputadas que no están de acuerdo con lo que es promovido por unos cuantos de sus pares. Se trata de otorgar derechos a un grupo de personas que creen-o dicen-que no los tienen. Cuando es todo lo contrario. Siempre los han tenido.

Los legisladores alegan que sólo tratan de buscar el hacer justicia y lograr la equidad. Claro. Pero hay quienes de entre los diputados y diputadas del congreso local que no están de acuerdo y se dan cuenta de que no basta el hacer legal alguna situación, si para ello no se tiene una base moral. Sin embargo, para éstos legisladores que buscan el cambio, es el interés político propio el que está por encima del bienestar del común. No el de la gran mayoría de personas a las que no consultan, sino que se esconden de ellas. Pues obedecen a intereses de preferencias particulares y protegen sus cuotas de poder.

La gente del común no sabe lo que le viene encima. Por lo mismo permanece callada. La modificación en el código civil del estado irremediablemente llegará. Parecería una medida justa. Provocará a la larga más males que “bienes” en la sociedad. Porque no está hecha de frente a la ciudadanía y a la luz de todos.

Presidente Enrique Peña Nieto

Presidente Enrique Peña Nieto

Y es que se piensa que se debe seguir una corriente mundial. Estar a la vanguardia. Pero como todo, esto es muy relativo. Pues se pasará a dañar a la gran masa de personas. La que no es verdad que cuente a la hora de legislar. Es el criterio del legislador lo que se impondrá y no el deseo  o criterio de la mayoría de las personas. Es el llamado; “Positivismo Jurídico”.

Mientras las personas no se den cuenta y no se manifiesten, mientras no “cabildeen” en el congreso y haga presión, como han hecho los grupos a favor del cambio en el código civil, lo políticamente correcto se impondrá una vez más sobre el sentido común y sobre la gran mayoría de las personas. Es la conocida y llamada “tiranía de las minorías”. El cambio en el código civil se estará dando casi por consigna de la SCJN. La que es soberana y cree sabe lo que sucede más allá de su corte. Pero la Corte se equivoca.

Los legisladores chihuahuenses están legislando para cambiar el código civil de estado y “permitir” o destrabar los obstáculos para que se den los matrimonios homosexuales. Celebro que se pretenda proteger a una minoría creciente de personas, como la comunidad homosexual. Mas no el que los legisladores y legisladoras pretendan hacerlo en lo “oscurito”. Si lo que pretenden es dar certidumbre jurídica a mexicanos y mexicanas que se identifican como homosexuales; ¿por qué sería así?

Porque el cambio pretende y consiste en llamar matrimonio a lo que claramente no se puede llamar así por cuestiones no sólo etimológicas sino del más elemental sentido del derecho. De esto, la comunidad homosexual no tiene la culpa. De que algunos legisladores y algunas legisladoras pretendan igualar lo desigual por decreto. Es su costumbre. Así es muy sencillo. Siempre hacen así para todo.

Lo que quieren hacer en el congreso, si me permiten el ejemplo, sería como el emitir una ley que cambiara el objeto a un teléfono celular, también llamado; “móvil”. Al que se llama así porque se puede mover. Porque se puede llevar con uno y trasladarlo de un lugar a otro. Porque no es fijo. Como el de antaño. Mas de pronto, para modernizarlo, por decreto le otorgaran la definición de algo parecido. Una máquina también pero que se mueve por sí misma. El “automóvil”. Mas no por ello lograrían que el teléfono se moviera. Es decir, aunque lo legislaran no por eso el teléfono móvil se moverá por sí mismo. Imposible.

Bueno, de la misma manera en el congreso algunos diputados  y diputadas pretenden que con un cambio en el Código Civil del Estado y porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación, entiéndase la Ministra Olga María Sánchez Cordero lo ha decidido, a las uniones entre personas del mismo sexo se les llame “matrimonio”. Cuando la definición original de matrimonio exige que uno y sólo uno de los contrayentes posea una “matriz” para tener hijos. Y así pudiera tener descendencia legal. Por eso se llama “matri-monio”. Y no por el criterio de la ministra.

Ministra Olga Sánchez Cordero

Ministra Olga Sánchez Cordero

La palabra “matrimonio”, es traducida del latín. Adaptada del Derecho Romano a nuestro idioma y a nuestras leyes. Como muchas otras. Entonces, como estoy de acuerdo y creo que las parejas homosexuales deben de gozar de la protección que la Constitución Mexicana otorga a todas las personas per se, pero en el entendido de que nunca podrán ser iguales a una pareja conformada por sexos diferentes, propongo que a esa unión se le llame: “Matri-homonio”.

Un neologismo que debería ser suficiente para llenar las expectativas tanto de quienes se oponen a que se llamen matrimonios a las uniones de parejas homosexuales y de las parejas homosexuales que requieren justa protección legal de la ley pero que no cumplen con los requisitos fundamentales de las parejas que se unen en matrimonio. El que uno sea hombre y la otra mujer.

De esta forma, por así decirlo, al móvil, que su función es transportar mensajes, se le seguiría llamando móvil y a la máquina que se mueve por sí misma y transporta personas, automóvil. Y todos contentos. ¿O no?

Propongo entonces que así fuera y se olviden todos de conceptos sociales, áreas de influencia, compromisos. De política, de positivismo legal, moral y religión, que los tiene enfrentados y solucionen de buena manera este conflicto vivencial.

Ahí está mi propuesta y ahí está, El Meollo del Asunto.

Tuiter: @elmeoyodlasunto

Correo-e: elmeollodelasunto@gmail.com

 

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